martes, 14 de junio de 2016

Y UN DÍA... SE JUGÓ


 En un partido atípico, que rozó hasta lo insólito por como se terminó llevando a cabo, Nueva Chicago no pudo ante Crucero del Norte que con un gol repentino en el segundo tiempo de Ivan Molinas, ganó y cerrará este certamen, invicto en Garupá.

Sin Alejandro Nanía, con licencia, y con Luis García como DT, el verdinegro salió al campo de juego luego de una serie de suspensiones, dónde el único perjudicado fue, sin dudas, el conjunto visitante. Sin Paschetta en el fondo, Juan Cruz Monteagudo ocupó su posición y Gonzalo García volvió a ser titular ocupando el sector izquierdo de la defensa.
En un arranque tibio, los locales se hicieron de la pelota y a los cinco minutos del primer tiempo ya contaron con una situación manifiesta de gol. La idea de Chicago era aguantar en el fondo, y salir jugando para encontrar huecos y fisuras en la defensa del Colectivero para poder quebrar el cero, pero la solides defensiva del equipo misionero complicó la estrategia y los dirigidos por García nunca se sintieron cómodos a la hora de atacar. 
Casi sin situaciones de riesgo en la primera etapa, lo único que se puede rescatar es el buen nivel que presentó Alejandro Sanchez, que hasta en una jugada salió fuera del área para trabar como si fuera un central más y por último la mala noticia de que Matías Vera llegó, esta vez sí, a la quinta amarilla y se perderá la última fecha del torneo.
En el complemento los de Mataderos no tuvieron otra que cambiar su actitud, debido a que a los 36 segundos de iniciada la segunda etapa, Molina duerme a todos y pone a los de Miguel Salinas arriba en el marcador.
A partir de ahí Chicago se hizo de la pelota y bajo la suela de Nicolás Gimenez, Matías Vera y Federico Fattori, sus ejes de juego, intentó buscar los espacios pero éstos nunca aparecieron, ni quisieron aparecer. El verdinegro, esta vez de blanco, tuvo poco peso ofensivo y sólo le generó riesgo a Arce mediante centros productos de los siete tiro de esquina que tuvo a su favor.
Para cerrar, y ya con la desesperación de los últimos minutos, los locales agarraron mal parados a los defensores visitantes, Monteagudo, como último hombre, paró con falta al delantero y Guaymas, en una decisión un poco excesiva, expulsó al juvenil para que Nueva Chicago se quede con 10 jugadores los pocos minutos restantes que quedaban.
Sin más para hacer, el juez pitó el final y Crucero del Norte se quedó con los tres puntos para llegar a las 31 unidades, una más que la del equipo porteño, y salvar el invicto de local, ya que en el Torneo no perdió nunca en su casa.


Cobertura fotográfica: Julieta Padula