sábado, 1 de octubre de 2011

Fecha nº10 vs San Telmo

DERROTA QUE NO SE PUDO MODIFICAR



San Telmo se encontró con un gol “regalado” por la defensa  verdinegra y ya desde los 30 segundos con tanto de Cipriano se ponía en ventaja ante jugadores que no podían creer que se este perdiendo “desde el vestuario”.
A partir de los seis minutos el equipo que hacía por última vez de local en Comunicaciones, defendía con ocho jugadores y dejaba sólo dos para la contra. Un esquema inteligente que dispuso el DT de San Telmo ya que en todo el partido Chicago fue amplio dominador del juego pero no generó situaciones de gol.
La única de riesgo en esta primera etapa sucedió a los 26 minutos cuando un remate cruzado desde la izquierda de Lucas Banegas roza el palo del candombero.
El arranque del segundo tiempo llegó con una variante, Damián Castagno, que volvió luego de su lesión ingresó por Adrian Scifo, que a priori había reemplazado a Roberto Bochi porque el volante tenía fiebre. Su ingreso le dio más velocidad a Chicago pero no la profundidad necesaria para quebrar a esos ochos “defensores”.
A los nueve minutos Mario Finarolli haría otro cambio, pero este obligado, ya que Leandro Testa se tuvo que retirar lesionado e ingresó Maximiliano Flotta que, al igual que en los entrenamientos, mostró voz de mando acomodando al equipo desde el fondo.
Chicago intentaba llegar de todas formas pero a la hora de pisar el área el equipo se “desinflaba”, no encontraba los huecos necesarios y esto se debe a que tanto Julio Serrano como Cristian Gómez tuvieron marcas personales constantemente y no pudieron explayarse por el medio campo y a la hora de los pases estuvieron muy imprecisos.
Hasta ese entonces el partido había quedado estancado en el medio, ninguno llegaba, pero Chicago con ganas más que con fútbol a los 15 minutos Eduardo Berón estrelló un cabezazo en el travesaño. Luego a los 23 Leonardo Carboni ingresó por Ezequiel Petrovelli. La entrada de un jugador alto y con potencia parecía ser la solución pero el “mono” no está pasando por su mejor momento en la red y no logró tener situaciones de riesgo para, por lo menos, empatar el encuentro.
El partido se moría y San Telmo ya pasaba a defender con nueve y dejaba sólo uno en el ataque, pero una desconcentración de esa multitudinaria defensa dejó sólo a Flotta a los 40 minutos del segundo tiempo, pero el defensor en ves de rematar prefirió bajarla y dar pase al medio para que algún delantero defina, pero el candombero se avivó y rechazó la pelota como se lo hace en esta categoría de punta y para arriba.
Ya con el equipo sin energías San Telmo pudo haber ampliado la ventaja con dos remates que pasaron cerca de los palos defendidos por Agustín Gómez. El árbitro Barraza adicionó cinco minutos pero no alcanzaron para que Chicago de vuelta un resultado que sorprendió desde el arranque y que nunca se pudo modificar.