lunes, 10 de octubre de 2011

Fecha nº11 vs Italiano

MINUTOS FATALES

Nueva Chicago empató hoy contra el último de la tabla, Sportivo Italiano, que todavía no conoce la victoria en lo que va de esta temporada. El torito de Mataderos se puso en ventaja a los 33 del complemento con gol de Christian Gómez pero rápidamente Gustavo Correa puso el empate que sería el resultado definitorio en la República.
El equipo dirigido por Mario Franceschini salió a la cancha con algunos cambios. El más relevante fue el de Jorge Drago en el arco seguido por el defensivo apostando por una línea de tres con Ariel Coronel, Matías Escudero y el juvenil Emiliano Lago, en el medio campo ya no hubo un “falso” ocho sino que se decidió por Damián Lemos y Julio Serrano como doble cinco y Lucas Banegas y Damián Castagno por las bandas dejando así, a Roberto Bochi en el banco de suplentes. Completando la formación hubo un tridente ofensivo compuesto por Eduardo Berón, Cristian Gómez y Leonardo Carboni.
Con este improvisado equipo, debido a que el DT interino tuvo tan solo dos días de trabajo, el verde salió a la cancha. El partido comenzó bastante tibio, pero con el correr de los minutos se puso más entretenido con llegadas de ambos equipos. La primera de riesgo la tuvo el azzurro que luego de un remate desde la izquierda, quedó para Britos que se lo erra sólo bajo los tres palos, enviándola a la tribuna. Esta situación pareció despertar al verdinegro que gracias a una gran tapada de Anconetani le sacó el grito de gol a Christian Gómez que había cabeceado en el área chica.
La segunda etapa comenzó con un Chicago más adelantado pero sin idea de juego, ya que la tarde de Julio Serrano no fue precisa como nos tenía acostumbrados. Italiano con timidez pero con ganas de llevarse los tres puntos intentaba.
Pero recién a los 33 de la segunda etapa iba a caer el primer grito en la tarde gris. Un cambio de frente de Lucas Banegas fue directo al pecho de Cristian Gómez que luego de bajarla eludió a un rival para quedar sólo frente al arquero y clavársela dentro del arco. El estadio desbordaba de alegría, el ídolo convertía su primer gol luego de su regreso y Chicago ganaba. Pero esta alegría perduró tan sólo tres minutos porque luego de una gran tapada de Jorge Drago, Gabriel Correa aparecería sólo por el sector izquierdo de la defensa local y convertiría el empate que sería definitorio.
Y fue definitorio porque de ahí en más ninguno superó futbolísticamente al otro, quedaron en un vacío que hizo que ni los cuatro minutos adicionados sirvieran para que alguno de los dos fuera por más.
Fue así que por eso la gente de Chicago terminó yéndose a su casa con un sabor amargo por el empate, porque sabía que el rival de turno era uno de los más débiles de la categoría, pero al conjunto de Franceschini se le hizo cuesta arriba y no lo pudo superar.