domingo, 16 de septiembre de 2012

UNA MARAVILLA

 Mientras todos los flashes y notas del sábado se la lleva el gran boxeador Maravilla Martinez, Chicago hizo historia y consiguió algo que no lo podía realizar desde 1991, goleó 5 a 1 en su cancha, en Mataderos, ante su público que cantó como se debe cantar, todos juntos y una misma canción, este es el camino…
En la semana Mario Franceschini decidió dar un cambio brusco en busca de una solución, en busca de la primera victoria verdinegra, y es por eso que apostó por el cambio de esquema y, también, por los ingresos de Carreño y Scifo, y vaya si salio bien.
El equipo fue más profundo y eficaz a la hora del ataque, contó con siete llegadas claras, de las cuales concretó cinco, que más se puede pedir.
Ya desde el arranque todo salió bien, jugada ensayada el viernes, y gol de Becerra, el primero con la verdinegra y el primero en Mataderos, para que los miles de hinchas desvirguen sus gargantas en su casa…
El dominio de pelota fue clave para estar tranquilos el resto del partido, aunque Deportivo Merlo, no se quedó en el molde y salió a buscar el empate y fue ahí dónde Chicago empezó a complicarse a tal punto de que en el minuto 36, tras un centro que deja a mitad de camino a Monllor, es capturado por García que cabecea sin inconvenientes para estampar el 1 a 1.
El goleador
de la tarde
Las dudas comenzaban, ¿cómo reaccionará el equipo?, y para colmo Carreño, de buena actuación en los minutos que jugó, había salido por una molestia, en su lugar ingresó Abalos. Pero las respuestas llegaron rápido, sobre la hora córner desde la izquierda y penal a Testa que Christian Gómez supo cambiar por gol para irse más tranquilo al descanso.
Ya en el complemento, Chicago ni dio tiempo a que se acomode la gente y puso el 3 a 1, luego de una hermosa jugada que desembocó en centro de gomito y, en el aire, empalme con el pié de Becerra para dejar sin posibilidades al arquero rival.
Desde ese momento, todo fue un monólogo del torito, Alfredo Ábalos jugó un enorme partido y fue clave para las expulsiones del rival, su atrevimiento, su buen manejo de pelota, enloquecieron a la gente del charro y es por eso que Ferro y Colombatti se fueron a las duchas antes de tiempo… Pero el enano no sólo provocaría las dos expulsiones, sino que sería el autor del mejor gol de la tarde, bombazo desde fuera del área que se clavo en el ángulo superior izquierdo del arquero, imposible de contener.
El juego no daba más, los 25 minutos que restaban parecieron de más, pero Chicago no lo vió así, y lejos de conformarse con esta goleada, buscó un tanto más y a los 73 Serrano se dio el gusto para realizarlo, pase de Becerra y sólo sin ningún inconveniente, cómo se diría en los viejos tiempos, “como pancho por su casa” definió abajo, bien esquinado para delirar de alegría y formar en el festejo un trencito que va tomando ritmo, que va justificando el porqué este equipo ascendió de categoría…
Plantel hay, hinchada sobra…


SINTESIS
Nueva Chicago(5): Daniel Monllor; Leandro Testa, Julio Moreyra, Ariel Coronel; Adrián Scifo, Damián Lemos, Julio Serrano, Lucas Banegas; Christian Gómez; Ariel Carreño y Raúl Becerra.
Suplentes: Jhonny Da Silva, Emiliano Lago, Diego Auzqui, Agustín Farías, Claudio Mosca, Ezequiel Petrovelli y Alfredo Ábalos.

DT: Mario Franceschini. 
Cambios:32' Ábalos x Carreño; 65' Lago x Moreyra; 75' Auzqui x Serrano.
Amarillas: Scifo y Serrano 

Dep. Merlo(1): Matías Giordano; Gabriel Ferro, Sebastián Díaz, Christian Cepeda, Damián Santagatti; Leonel García; Juan Rivas, Cristian Gironi, Fernando Lorefice, Mauro Pajón; Lionel Altamirano. 
DT: Néstor Ferraresi.
Suplentes: Ignacio Arce, Gabriel Colombatti, Adrián Galeano,Gonzalo Menéndez, Sebastián Caballero, Cristian Bustos, Leandro Lázzaro.
Cambios: 45' Menéndez x Lorefice; 59' Lázzaro x García; 75' Colombatti x Rivas.

Amarillas: Cepeda, Santagatti y Gironi
Exuplsados: Ferro y Colombatti


 Goles: 5' Raúl Becerra (CH), (32) Leonel García (M), 37' Christian Gómez (penal)(CH), 46' Raúl Becerra (CH), 63' Alfredo Abalos (CH) y 73' Julio Serrano (NCH).
 

Arbitro: Darío Herrera.
Asistentes: Claudio Rouco y Rubén Bustos.