jueves, 7 de noviembre de 2013

FESTEJO DUPLICADO

Hace 32 años atrás el equipo conducido por Roberto “Pipo” Ferreiro alcanzaba la gloria de Nueva Chicago obteniendo el ascenso a la máxima categoría por primera vez en la historia.

Aquel 7 de noviembre de 1981 el conjunto verde y negro enfrentaba a Estudiantes de Buenos Aires en Mataderos con una multitud que esperaba ansiosa el partido para ver si de una buena vez Chicago el mítico equipo de la B lograba tocar el cielo con las manos para jugar con los más grandes del fútbol argentino. 

Y ese deseo de tantas almas residentes en el barrio y lugares aledaños se hizo realidad cuando Mario Franceschini a pocos minutos del final del encuentro convierte un penal que le hicieron a Roque Erba. 
El delirio fue total y la gente invadió la cancha, ¡Chicago era de primera! Este sueño duró tres años hasta que se innovó el campeonato local y se impusieron los promedios del descenso, perjudicando notoriamente a Chicago y condenándolo a volver a bajar de categoría. 
El equipo que salió hace 32 años atrás a la cancha fue: Tripicchio; Carrizo, Abdala, Larramendi y Rattalino; Loyarte, Pedraza y Franceschini; Armani, Assan y Roque Erba. 

Pero estás efemérides no se quedan acá, un año después, 7/11/82, Nueva Chicago enfrentaba a Velez Sarfield como local. 
El resultado fue 3 a 2 a favor del torito de Mataderos con goles de Erba, Assan y Galván, siendo este el primer y único partido a favor que suma Chicago contra los de Liniers. 
El partido fue muy emotivo y con el agregado que el tercer gol de nuestro club fue convertido a los 41 minutos del segundo tiempo lo que provocó la locura total en la tribuna y en la cancha. 
Ese día el equipo formó con: Sebastía; Carrizo, Larramendi, Galván, Pereyra; Lucca, Acuña, Fusani; Franceschini, Assan y Erba. Y el DT era el gran Rodolfo Motta