sábado, 18 de octubre de 2014

POLVORA MOJADA


Gran partido de Escudero en el fondo.
 Nueva Chicago empató hoy por la tarde cero a cero en Mataderos ante un Colón de Santa Fe que se fue conforme con el empate y nunca generó riesgo en el arco defendido por Sanchez. Pese a tener las más claras, el verdinegro no pudo aprovechar las ocasiones de gol. La gente respondió como siempre, más de 16 mil personas dijeron presentes pese al mal clima y alentaron los 90 minutos.
Miedo y respeto es la impresión que dan los conjuntos visitantes cada vez que vienen a Mataderos para enfrentar a Chicago. Esta vez fue el turno de Colón, uno de los equipos más fuertes y el más goleador de la Zona A, pero ni se notó. Chicago lo bloqueó completamente y fue dominador del encuentro los 90 minutos.
En el primer tiempo el verdinegro contó con una de las más claras del encuentro. Tras un pase de Christian Gómez, Gagliardi eludió a Broun y solo ante el arco, falló en su puntería y la pelota se fue por la línea de fondo. El verde avisó con mucho riesgo, mientras en la popular se lamentaban por la situación errada.
Los once toros que salieron a la cancha. En sus remeras,
una dedicatoria a Nicolás Sainz.
El cerrojo impuesto por Diego Osella se hizo un obstáculo difícil de sortear para los de Labruna. Barbona, Gomito, Fattori y compañía no lograban encontrar el hueco necesario para profundizar los ataques y que Mendoza cumpla con su rol de delantero. Apenas, en el epílogo de la primer etapa, el 9 tuvo una situación tras un centro enviado desde la derecha, pero fue bien despejado por la defensa Sabalera.
La lluvia cumplió un rol importante en el partido. Por momento tenue y por otros, fuerte, complicó el juego en un campo que se vio reluciente pese a las condiciones climáticas.
Con la cancha rápida producto de la lluvia, Omar Labruna puso en cancha a dos “rapdidítos” que tiene el plantel, Pablo Ruiz y Nahuel Benitez, en lugar de Diego Mendoza y Christian Gómez. Con las variantes en cancha, Chicago perdió presencia en el ataque pero ganó velocidad. Jose Ramirez fue el tercer y último cambio, pero el colombiano no pudo adaptarse en los pocos minutos que jugó.
El final se acercaba, pero el torazo nunca se dio por vencido ante un Colón que en el último tramo mantuvo a sus 11 jugadores en su campo. La última del partido fue para el verdinegro que tras un córner de Arias, Matías Escudero aparece en el área para cabecearla pero el uno visitante se puso el traje de figura y tapó el fuerte remate del defensor local.
Sin más minutos para jugar, el árbitro del encuentro, Pablo Díaz, pito el final para que Colón respire aliviado, mientras que a Chicago le quedó un sabor a poco producto de las situaciones de riesgo generadas. Un empate que suma, más sabiendo los próximos compromisos que se le aproximan, el sábado ante Argentinos y el otro fin de semana ante San Martin de San Juan. De repetir las actuaciones que viene haciendo Nueva Chicago, seguramente sacará más puntos de los que perderá.