lunes, 13 de abril de 2015

QUEDÓ CON LA BOCA ABIERTA

 Nueva Chicago sorprendió a La Bombonera y consiguió un valioso empate en rodeo ajeno ante un Boca Juniors que en este 2015 había ganado todos sus encuentros como local. Nunca den por muerto al verdinegro…

Partido accesible parecía ser para los hinchas Xeneizes que llegaron a su estadio con una confianza plena, como si el equipo jugara un amistoso. Lamentablemente, para ellos, se confundieron de encuentro, porque enfrente se encontraba el equipo de Alejandro Nanía que recuperó la actitud que lo caracterizaba el año pasado y a puro corazón consiguió un empate más que digno que pudo haberse transformado en victoria en alguna contra que no supo aprovechar.
Ordenado, concentrado y sin fisuras. Así jugó los 90 minutos Chicago que realizó un desgaste físico descomunal de mitad de cancha para adelante debido a que, en varias ocasiones, los delanteros debieron bajar al sector defensivo para ayudar a los compañeros del fondo y poder recuperar la pelota. Asó fue el caso de Solignac, Baldunciel y Ruiz, que desde abajo arrancaban las contras y trataban de asociarse para generar alguna situación de gol. El Mudo fue el que tuvo las más claras en el primer tiempo, pero la puntería no estuvo fina y, sobre todo la segunda, pasaron cerca del arco defendido por Guillermo Sara.
Por el lado de Boca, intentaba por las bandas tratar de desbordar para luego tirarle el centro a Daniel Osvaldo y que, el “nueve estrella” le gane la pulseada a Espindola y Masuero y convierta la ventaja para los de Arruabarrena. No pudo ser así, el ex Inter de Milán fue bloqueado por los centrales de Chicago y nunca estuvo cómodo a la hora de definir.
Pero si hablamos de rendimientos, no podemos obviar el de Alejandro Sanchez, la figura de este Torazo. Con su temple y actitud se comió crudos a los delanteros azul y oro. En el complemento el local fue con Calleri, Chavez y Osvaldo como tridente de ataque pero ninguno pudo vencer al Oso que a poco del final sacó de la galera una atajada magistral que dejó con la boca abierta a Andrés Chavez ya que luego de hacer una tijera magistral, el uno de Mataderos a puro reflejo le sacó la victoria y ser tapa de los diarios.
Chicago lo aguantó y dio la sensación de que si se animaba lo podía ganar, pero había que arriesgar y el horno no está para bollos. Vigliano marcó el final y los dirigidos por Nanía por primera vez finalizan con el arco propio en cero.
Se nota un cambio de juego y de actitud con el ingreso de Matías Vera, que al igual que Federico Fattori en sus comienzos, no parece ser un debutante en la Primera del club. Damián Lemos parece haber encontrado a su ayudante ideal y juntos se adueñaron del mediocampo.
Nanía va en busca de hacer de Chicago una fortaleza. Costará, pero aún está a tiempo de hacerlo. En dos fechas demostró que el traje de DT no le queda chico y que puede manejar este barco que intenta tapar los agujeros que tiene. Hoy, en La Bombonera, el planteo de Nanía y las tapadas de Sanchez, ambos Alejandros, dejaron deslumbrados a todos. De esta manera las victorias serán más que las derrotas. Habrá que seguir así… ¡VAMOS CHICAGO!