lunes, 4 de mayo de 2015

BALDAZO DE AGUA FRÍA


Nueva Chicago cayó ayer por la tarde noche 2 a 0 ante Tigre en Victoria. El conjunto de Alejandro Nanía no encontró la manera, ni la forma de encarar el partido y se quedó con las manos vacías ante un equipo que jugó como una final del mundo un encuentro que esperó varios años.

Tras una semana de parate, la pelota volvió a rodar y cuando parecía que los engranajes comenzaban a encajar, un baldazo de agua fría cayó en el equipo verdinegro que jugó un partido para el olvido en el Norte de la Provincia de Buenos Aires.
Las inclusiones como titulares de Nicolás Gimenez, Nicolás Rizzo y Alejandro Gagliardi, como delantero, hacía pensar que Chicago se volcaría en ataque con buena presencia de jugadores, pero esto nunca sucedió. Pese a que los recientes debutantes pedían todas las pelotas, al llegar al área el Torito se nublaba y quedaba atrapado en un corral sin salida. Salvo por remates fuera del área, Javier García nunca tuvo trabajo. Por el lado del local hubo una arenga en la semana clave para este partido. Para ellos no era uno más y fueron en busca de todo, colocando a varios hombres por las bandas ganándole en la mayoría de las veces tanto a Martín Caballero como a Marcos Galarza. Fue así como llegó el penal a los 33 del primer tiempo, luego de un desborde por derecha, la tenía Luna y Masuero de manera muy brusca fue abajo arrastrándole el pié al delantero y provocando que Rapallini no tenga dudas de marcar el penal que luego el mismo Luna intercambiaría por gol.
En el complemento, y con el resultado desfavorable Chicago trató de desacomodar un poco la estantería rematando desde afuera, con remates de Gimenez y Pablo Ruiz. Damián Lemos abandonó el campo en lugar de Daúd Gazale y Matías Vera se tuvo que hacer dueño de un medio campo partido, despoblado. Asumiendo riesgos, el juvenil se puso el equipo a la carga, pero tras querer salir jugando, su pase fue interceptado y de contra Tigre lo liquidó y otra vez Luna facturó para que los locales estén 2-0 arriba.
A partir de ese momento, no había más para jugar. Chicago nunca encontró el camino y pudo haberlo perdido por más.
Poco se vio de lo hecho ante Boca y Racing,  y ahora deberá pensar ya en Rosario Central, otro de los equipos “sensaciones” de este torneo que vendrá a Mataderos este viernes a las 15.
Las fechas pasan y los puntos corren, es hora de empezar a sumar de a tres, o el Torneo largo, no tan largo, terminará pasando factura…