domingo, 4 de octubre de 2015

MI ESTILO DE VIDA


 Chicago puso garra, corazón y se trajo los tres puntos de Liniers al vencer hoy por la tarde a Vélez 2 a 1 con goles de Mauricio Carrasco y Alejandro Gagliardi. Con los pibes como figuras, el verdinegro ganó por primera vez en el Amalfitani y sueña con la permanencia.

Si había un partido que el hincha quería ganar desde el heroico ascenso en Córdoba ante los Jujeños, sin dudas era este, ante los “vecinos” que prepararon una fiesta con cargadas incluidas que poco les sirvió e hicieron agrandar a los nuestros.
El panorama no arrancó del todo alentador ya que a los dos minutos Emiliano Amor tras el rebote de un córner colocó al Fortín arriba para que el público local se ilusione con ganar el partido que le salvaría el año a los dirigidos de Miguel Ángel Russo. Pero el Torito, o más bien, Torazo no bajó los brazos y rápidamente a los 14, Carrasco aprovechó un grosero error de Somoza que se la quiso ceder a su arquero pero el pase quedó corto y el número 29 la tocó de tres dedos para descolocar a Aguerre y así igualar el marcador. A partir de ahí Chicago se serenó y disputó cada pelota como si fuera la última, como la historia verdinegra lo dice. Pudo ampliar la ventaja en dos oportunidades pero Lucas Baldunciel no pudo estar fino y le perdonó la vida a un Vélez que iba con muchos jugadores hacia delante y que luego no retrocedían.
Carrasco le pega de tres dedos y GOL de Chicago
En el complemento los de Forestello le pagaron con la misma moneda a los locales y al minuto de juego, como ante Aldosivi, Matías Vera desbordó por izquierda, envió un pase al corazón del área y Gagliardi, afiladísimo, le pegó como venía ante un portero ya rendido. Era el 2 a 1 para Chicago y la cancha se hizo un hervidero. El juego brusco, el ir a trabar con la vida, se llevaron a Vera al vestuario tras recibir la segunda amarilla a los 18 minutos. El verde debería resistir el aluvión local y para esto ingresaron Puch y Leandro Caballero. Los minutos corrían y las tribunas no soportaban el resultado, “movete Velez movete” fue el hit de la tarde sumado a “Andate Russo la…”, es por eso que a los 37, parte de la gente velezana decidió parar el partido para colocar una bandera que decía “tu estilo de Bida”. El parate, lejos de perjudicar, sirvió para enfriar el encuentro y recuperar las energías necesarias debido al desgaste de jugar con uno menos casi todo el segundo tiempo. Ya con el partido reanudado, los de Liniers fueron un manojo de nervios que no pudieron manejar, y menos aún cuando llegaban al área y se encontraban con Federico Lanzillota, un arquero que hace mucho tiempo pide pista y le llegó su momento. Con una gran actuación suya, más la entrega de Baldunciel, los huevos de Matías Vera y el jogo bonito de Nicolás Giménez, Chicago dio batalla en un campo que siempre le fue difícil, y la ganó.
Final y desahogo. Los tres puntos fueron a Mataderos
No está muerto quién pelea y el verdinegro con esta victoria se encuentra a cinco puntos de Colón, con nueve a jugar. La tendrá difícil, pero hoy demostró que no se dará por vencido. Por la vereda de enfrente, sabor amargo, muy amargo ya que había una fiesta enorme preparada, hoy Chicago descendía en Liniers, pero no pudo ser, se toparon con NUESTRO estilo de vida, el corazón, el sufrimiento por estos colores y, sobre todo, la pasión. Es por eso que hoy, se festejan estos tres puntos…






 LOS GOLES DE VELEZ 1-2 NUEVA CHICAGO