domingo, 29 de mayo de 2016

YO TENGO UN ÁNGEL

Los jugadores de Nueva Chicago en el minuto de silencio

Tras el lamentable asesinato de Rodrigo Espindola, la gente de Nueva Chicago volvía a reencontrarse en Mataderos con un plantel que pasó semanas difíciles. Además, en un sentido homenaje la familia del Rulo, asistió y antes de comenzar el juego fue merecidamente homenajeada tanto por los jugadores como por las miles de personas que asistieron al estadio, para darle un fraternal abrazo desde las tribunas a todos los familiares del defensor.
Pero además, hubo un partido y fue aquí donde Rodrigo, estamos 100%
Tomas Paschetta marca el primer gol de la tarde
seguros, nos devolvió, a todos los hinchas, algo de su agradecimiento. En el minuto seis se realizó un respetuoso y coordinado minuto de silencio en donde tanto la gente, como los jugadores y los árbitros, se enfundieron en aplausos. Desde ese momento, la lluvia no paró y el cielo también expresó su tristeza en la República de Mataderos...
Durante los primeros minutos, Instituto intentaba manejar los hilos del partido pero no lograba incomodar al Torito y pasados los veinte del primer tiempo, Tomas Paschetta, con la seis en su espalda, se anticipó y marcó su primer gol en la Primera del verdinegro. En su alocado festejo se levantó la camiseta y se lo dedicó a su ex compañero, el cual ahora al juvenil y le toca cuidarle el puesto...
Sin sobrarle mucho, el primer tiempo iba a terminar con ventaja en uno para el conjunto de Alejandro Nanía que se mostraba conforme.
En los primeros momentos del complemento Juan Cruz Monteagudo desbordó por la izquierda, envió un centro atrás y el seis de la Gloria, Sergio Rodríguez quizo rechazar, pero la metió en su propio arco para darle más tranquilidad y aire al los de Mataderos. Rodrigo nos volvía a enviar un mensaje, para que todo el estadio delire por la victoria parcial.
Con pocas ideas, el conjunto Cordobés consiguió descontar con un gran gol de Leandro Vella que remató en la puerta del área y se la clavó en el ángulo izquierdo del oso Sánchez, pero no fue más que eso, ya que su ofensiva no le permitía demostrar mucho más y Chicago tenía las situaciones claras descolocando a la defensa visitante, manejando muy bien el mediocampo pero desperdiciando las jugadas claves en los pies de Giménez, Melo y Brito.
El abrazo del final...
A diez minutos del final, Maximiliano Brito iba a sentenciar el encuentro al colocar el 3-1 para que toda la tribuna, bajo la intensa lluvia, se una al grito de "Chicago, verde de mi vida... Vos sos la alegría de mi corazón".
En un panorama realmente emocionante, ingresaron sobre el final Alejandro Aranda y Alexis Quintulén (NdR: debutó en Primera División) por Alejandro Melo y Nicolás Giménez.
Corrieron los minutos y fue final en nuestra casa. Con la ayuda y las fuerzas de nuestro jugador número 12, el equipo volvió a sacar pecho y ganó su segundo partido consecutivo. Chicago tiene un ángel que lo protege y está detrás de estos jugadores y para él, fue este triunfo...