ANTES Y DESPUÉS

Chicago continuó con la tradición y tuvo un 2018 ciclotímico: zafó del descenso a la B Metropolitana en el primer semestre, mientras que en el segundo se convirtió en uno de los candidatos a ascender a la Superliga.


Diez minutos, 600 segundos y miles de almas en pena. El descenso a la B Metropolitana cada vez estaba más cerca. Chicago era rehén de una película de terror en la que se había metido por voluntad propia. El final parecía escrito. La historia se repetía y dejaba lecciones añejas, de esas que las autoridades temporales no tomaron en cuenta. Y el "Toro" sufría en Caballito, no podía vulnerar a Ferro, mientras ganaba Mitre de Santiago del Estero y perdían All Boys, Boca Unidos y Juventud Unida de Gualeguaychú. El reloj presionaba y Walter Perazzo rompía esquema y libreto al meter a Facundo Mater y Christian Gómez en busca de los tres puntos. Las plegarias se multiplicaban aquí y allá. Entonces, desde el cielo cayó la pelota en los pies de Lucas Baldunciel, quien la controló en el área grande, esquivó a dos defensores y definió con el alma para desatar el grito, el desahogo, el llanto y esa sensación única de sentir retumbar el latido del corazón en el medio del pecho. Fue un antes y un después. Una liberación para cada integrante de la familia verdinegra. 

"Nos quedamos en el Nacional...", se transformó en el canto unísono que se adueñó del vestuario visitante del Ricardo Etcheverry. El plantel y el cuerpo técnico se sacaron la presión de encima, la angustia y la tensión que genera pelear el descenso. Y el barrio volvió a sonreír... Aquel 30 de abril generó enseñanzas y le dio una chance más al Torito de organizarse, de crecer. Atrás había quedado la insólita incorporación de Leonel Núñez, la inexplicable decisión dirigencial de apostar por Juan José Serrizuela como técnico en un momento crucial luego de mandar a Facundo Arguello a Inferiores. A esto se sumó la pérdida de dos baluartes como Federico Fattori (pasó a Temperley a cambio de la deuda) y Matías Vera (transferido a San Lorenzo sin conocerse la cifra) y la partida de Alejandro Martinuccio a Avaí de Brasil (utilizó una cláusula de rescisión).

El gol del Chuky fue elegido por los hinchas como el mejor de 2018.

A principios del 2018 no hubo conciencia de la pelea que le esperaba a Chicago en la segunda parte del torneo. La gestión actual recibió esa herencia de la conducción saliente y la falta de ubicación en el contexto deportivo prosiguió hasta que los cachetazos de las derrotas despertaron a aquellos que imaginaban otro camino. El único acierto -futbolístico- de esas primeras semanas fue la llegada de Jorge Valdez Chamorro y luego, tras despedir al "Tiburoncito", la contratación de Perazzo. Se entendió la situación y las riendas quedaron en manos de un hombre serio, trabajador y conocedor de la categoría. Y a tiempo se consiguió la permanencia. Fue una nueva oportunidad.  

"En la previa al partido con Ferro se hablaron muchas cosas. Nos gritaban que nos íbamos a la B. Pero terminar de esa forma, con el gol, lo voy a recordar siempre", describió Baldunciel. El héroe verdinegro de aquella tarde en Caballito no arregló el contrato y se marchó a Gimnasia de Mendoza. También se fueron Leandro Requena (Los Andes), Gabriel Ávalos (Godoy Cruz), Leandro Gioda, Franco Quiroga (Tristán Suárez) y Núñez... Tras acordar la continuidad de Perazzo luego de alguna diferencia, la CD aseguró a Achucarro, Teijo, Gomito y Valdez Chamorro. Además, arribaron jugadores con jerarquía para la B Nacional como "Pitu" González y Sánchez Sotelo, y se sumaron experimentados como Silva, Martínez, Scifo, Juárez y Orfano, entre otros. Y el DT apostó por Fleita, Soto y Franco.

El 10 festeja en Puerto Madryn, donde metió un golazo.

El inicio fue ideal desde el aspecto numérico: 18 puntos en seis fechas que lo llevaron a ser el puntero absoluto. Un cambio abrupto entre ambos semestres. Típica ciclotimia que atraviesa Mataderos. La seguidilla incluyó grandes triunfos en Puerto Madryn ante Guillermo Brown, en Rafaela frente a Atlético y contra Central Córdoba en Santiago del Estero. Resultaron clave la conducción y la pegada de Arnaldo González, la movilidad de Sánchez Sotelo, el liderazgo de Achucarro en el fondo y las atajadas de Silva. Sin embargo, la senda victoriosa se interrumpió con un empate en cero con Almagro en casa y, a la jornada siguiente, perdió (3-0) al visitar a Platense. Una paliza que pudo ser peor... 

El golpe produjo cambios en el esquema y la composición del 11. Y el Torito logró dos triunfos consecutivos en Mataderos: 4-1 a Gimnasia de Mendoza y 1-0 a Agropecuario. Si bien desde el juego no le sobraron argumentos, apareció la capacidad goleadora de Sánchez Sotelo y la potencia de Franco. Pero la merma en el nivel colectivo era evidente y Chicago cerró el semestre con dos caídas, primero ante Villa Dálmine en Campana y luego con Arsenal en Sarandí. Terminó como único escolta, a cuatro puntos de Sarmiento de Junín (al que enfrentará en la anteúltima fecha en la República) y con un partido menos disputado. En 2019 lo esperan una docena de encuentros para buscar el gran objetivo: la Primera División.   

Autor: Fabián Rodríguez. 


AUSPICIAN A MUNDO CHICAGO

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