sábado, 1 de marzo de 2014

BAILA MATADEROS

Lo festeja Isaac, atrás, lo sufre un hincha del gallo
 Lo llaman tori-tori-to, torito… O más bien, TORAZO. El conjunto de Pablo Guede mostró actitud y, con gol de Isaac Acosta a los 30 del primer tiempo, se llevó de Castelar, unos tres puntos importantísimos para continuar como líder del campeonato.
“Vengan a ver al nuevo rey, no hay otro igual al parecer, mejor que él…” recita el popular tema de Los Pericos que cae justo para esta realidad de Nueva Chicago, que cosecha 21 puntos de 21 en juego, ya que dentro del campo de juego el verde juega a un fútbol que no se estila en la categoría. Sale del fondo tocando, buscando el hueco sin desesperarse y si no se logra lastimar, la pelota regresa a campo propio para volver a intentarlo.
Y fue así como se disputó el primer tiempo. Chicago tuvo la pelota los 45 minutos. Entre Monllor, Lanaro y Escudero comenzaba el equipo de Mataderos, que buscaba los espacios por las bandas con Scifo y Sainz. En cuanto al local, nunca salió a presionar, el gallo se relegaba en su campo y esperaba el error en la salida para sorprender de contragolpe y de esa manera, convertir en el arco defendido por Monllor (reemplazo a Nicolás Tauber que posee conjuntivitis). Pero el verdinegro supo golpear primero y dejar en knock-out a Morón. Porque en el mejor momento de los dueños de casa, cayó un centro enviado por Barbona luego de un córner y ahí, entre una marea de camisetas rojas, aparece Isaac Acosta para enmudecer por completo al estadio. Los dirigidos por Guede se pusieron en ventaja y desde ese entonces, el juego brusco, la pelea por la pelota en el medio se hizo protagonista.
Ya en el complemento, las cosas arrancaban mal para Morón. Al minuto era expulsado Juarez por doble amarilla y se quedaba con 10. La gente jugó su partido, y con mucho nerviosismo empujaba a su equipo que no daba reacción alguna, pero por inercia y porque estaban obligados a ganar, el team de Grana intentaba pero sin fortuna porque enfrente tenía aun equipo completo, equilibrado, que cuando se vino el rival con bombos y platillos, no se abatató y sacó lo que tenía que sacar. La actitud. Escudero y Lanaro fueron una muralla en el fondo, lo que trajo mucha tranquilidad, ganaron casi siempre, y en las que no, Farias, Sainz o Bochi auxiliaron de inmediato para evitar el empate.
De esta manera Chicago lo aguantó y pudo haberlo liquidado de contra, pero la puntería falló.
Final del partido y festejo íntimo de los jugadores
Fue final en Castelar, Morón se hunde en los promedios (Hoy en día está en zona de descenso junto a Defensores de Belgrano) y el verdinegro sigue firme, dando pasos seguros y alegrando a las miles de personas que, con justa razón, se ilusiona más y más con el correr de los partidos. Falta mucho, pero sin dudas, este es el camino.
La próxima parada será ante Defensores, en Mataderos (día y horario a confirmar) bajo una multitud que seguramente acompañana al verdinegro. VAMOS CHICAGO!