sábado, 30 de julio de 2016

NO ALCANZÓ CON LA GENTE


Impresionante. Se tuvo que abrir otro sector para que entren
todos los hinchas que concurrieron a Banfield
 En el debut de la era Timpani, Nueva Chicago cayó en cancha de Banfield ante Santamarina de Tandil 2 a 0 y quedó eliminado en los 32vos de la Copa Argentina. El Torito nunca le encontró la vuelta pese al apoyo incondicional de 8.000 personas que dijeron presentes pese al día y horario laboral en el que se jugó el encuentro.
En el arranque, el verdinegro comenzó afilado y tuvo situaciones para ponerse en ventaja, primero a los cinco minutos tras un córner y luego a los 15 cuando un remate de Alejandro Melo se estrelló en el palo. A partir de ahí los de Mataderos cayeron en un pozo del cuál no pudieron salir mientras que el equipo de Tandil fue creciendo en la gestación de juego y, aprovechando los desentendidos de la defensa verdinegra, apostaba a los pases entre lineas para poder lastimar al arco defendido por Alejandro Sanchez. Tanto insistir, les dió resultado debido a que a los 31 vendría el quiebre del partido, tras un lateral en mitad de cancha, en dónde la pelota le quedó picando a Martin Michael que con un violento zurdazo se la clavó al uno de Chicago que se encontraba adelantado y fue sorprendido por el remate del volante aurinegro.
A partir de ese entonces, los de Capital Federal perdieron la cabeza y nada salió bien. Los del sur de la
Foto: Copa Argentina
Provincia de Buenos Aires se hicieron total dominadores del encuentro y pudieron ampliar la ventaja en la primera parte pero fallas de sus atacantes a la hora de definir impidieron que aumenten la ventaja.
En el complemento, los conducidos por Mauricio Nosei no le dejaron capacidad de reacción a los de Timpani y en tan solo seis minutos, ampliaron la ventaja tras un córner que fue aprovechado por Martín Aguirre que punteó la pelota con su pierna derecha y la envió al fondo de la red. Era el dos a cero y el partido quedó sentenciado. Los ingresos de Facundo Pumpido y Christian Gómez hacían ilusionar al público presente pero poco pudieron hacer la gloria de la institución y la resiente incorporación en esta pálida actuación del equipo. Los nervios y las malas decisiones se apoderaron de los jugadores que no lograron en toda la segunda etapa, llegar con riesgo al arco de Joaquín Papaleo.
A media hora del cominezo, el Florencio Sola ya se vestía
de verdinegro. Fue una fiesta total en el Sur
Las ilusiones de, aunque sea, empatar el partido se diluían con el correr de los minutos, sin embargo el aliento de las tribunas crecía segundo a segundo. 
Las ocho mil personas que estuvieron en el Florencio Sola, se olvidaron que dentro de la cancha había un partido e hicieron su propia fiesta. Alentaron al club, a sus colores y realizaron una fiesta envidiable para cualquier fanático de otra institución.
En el campo de juego fue final, y Chicago quedó eliminado nuevamente en una competición que lo tiene a mal traer ya que nunca pudo hacer pié desde que comenzó.
En cuanto a lo deportivo habrá muchas cosas que mejorar, sobre todo la idea de juego, que por lo visto ayer por la tarde noche, parece aún no encajar en este equipo. Será cuestión de trabajar arduamente para abocarse a lo que se viene en la B Nacional…