lunes, 26 de octubre de 2015

"SIEMPRE ESTAMOS PENDIENTES DE COMO LE VA"


Mundo Chicago viajó hasta Los Surgentes, pueblo de Córdoba de dónde es Alejandro Gagliardi, y tuvo el gusto de charlar con cinco habitantes que fueron dirigentes del Club San Carlos antes de que el Tano emigre a Instituto de Córdoba, “desde chico le veíamos condiciones” sostuvieron.
A 440 kilómetros de la República de Mataderos, se encuentra un pueblo sereno, con una paz interior que deslumbra y sobre todo con costumbres bien de campo. Pasar un día en Los Surgentes significa ir a jugar a las bochas, recorrer la plaza, saludar a quién se te cruce ya que allí todos se conocen con todos, o también, porque no, mirar un partidito de fútbol en el Club San Carlos.
Escudo del club San Carlos
En dicha localidad se encuentran, Victor Marino, Nelson Tesan, Miguel Peretti, Daniel Di Yeno y Adrián
 Marconi que conocen al goleador de Nueva Chicago desde que era un purrete, “Nosotros integrábamos la comisión de San Carlos cuando él emigró a Instituto. Acá jugó en Inferiores y en Primera sólo disputo un partido”, nos comentaron, mientras que rápidamente ampliaron la información “lo hizo debutar Perez a los 16 años, en una final de la Liga Regional del Sur de Corral de Bustos en el 2005”.

Peretti, presidente en ese entonces de la institución tenía fe de que el Gagliardi tenga este presente, “condiciones siempre le veíamos, porque en la final que jugó lo demostró. Era un partido aguerrido y no le peso para nada, se la aguantó, él era un enganche con llegada, siempre cabeceo bien, era un tipo fuerte”.
En un pueblo que araña los 5.000 habitantes, todos están pendientes de la campaña del Torito de Mataderos y sobre todo el presente de “su” jugador, “El pueblo por Facebook por mensaje siempre esta expectante. Estamos chochos con el presente de Gagliardi” nos afirmaron.
El "Tano" a los 19 junto a sus dos hermanos en su pueblo
Cuando deja de rodar la caprichosa y siempre que puede, Alejandro se dirige hacia su lugar en el mundo, en dónde es feliz. Incluso, luego del encuentro ante la Lepra y de sus cuatro goles, el ocho viajó hasta allá para estar con los suyos, “A él le encanta cazar.  Cuando viene acá, sale a caminar por los campos con sus galgos para atrapar liebres. El otro día, después de Newells, vino y se puso a jugar a las bochas. Le gusta la vida del pueblo”. De hecho, para los más detallistas, sus festejos siempre tienen significados y los muchachos no dudaron en aclararlo, “Si prestan atención, siempre cuando hace goles, simula tirar una bocha, o por ejemplo el festejo del rifle ante Vélez, también fue dedicado a la gente de acá, nunca perdió su humildad y siempre está con su familia”.
El reloj marcaba la medianoche y la gente en el bar empezaba a despedirse, sin embargo ellos, orgullosos de “su” pollo iban por la segunda ronda de café y casi media hora de charla con nuestro medio. Es que para Los Surgentes, que actualmente tiene a Pasquini en Lanús y a Guillermo Marino en Rafaela, es un orgullo muy grande esta actualidad del “Gordo” como se lo ha apodado en Mataderos, “nuestra preocupación era que no terminaba de enchufarse con el fútbol. Si el quería triunfar tenia que ponerse y ponerse con ésto. Ahora, esta siendo muy responsable y entendió a que debe dedicarse y eso nos pone muy orgullosos” comentó Tesan mientras el resto asentía con la cabeza.
El pueblo bajaba sus persianas y de a poco el silencio se hacía dueño de la noche. Al otro día, bien temprano había que comenzar la jornada aunque por lo menos esta vez la semana era diferente ya que uno de “sus” pibes la está rompiendo y se metió en la historia del club al ser el primero en convertir cuatro goles con la verdinegra en Primera División.