viernes, 24 de marzo de 2017

DE TUCUMÁN A MATADEROS

José Enrique Campi viajó más de veinticuatro horas para conocer la República de Mataderos y ver a los clubes de sus amores: Nueva Chicago y San Martín de Tucumán.

Tras una larga espera, se palpitaba la vuelta del "Verdinegro" en su casa y ante su gente.
Llegaba la hora del comienzo del partido, cuando pudimos apreciar la extraña presencia de un hombre con los colores del "Torito" y del "Santo" en una misma camiseta, lo que sorprendió a varios hinchas.

Acerca de su llegada a Mataderos con ese llamativo detalle, muy amablemente empezó a contarnos su historia de vida: "nací y me crié en Tucumán, es la primera vez que vengo a Buenos Aires y siempre he sido hincha de Chicago, desde muy chico. Pero también, soy hincha de San Martín, por ser de allá", se sinceró. Sus padres, ambos simpatizantes de San Lorenzo, no podían entender su fanatismo a la distancia, "nosotros vivíamos en un lugar donde no había luz, no había nada y mi papá, que era encargado de una obra, todos los domingos cuando volvía de trabajar traía los diarios (El Gráfico y Goles) y de esa manera yo me hice de Chicago, leyendo y viendo los colores" resumió.

José, que recorrió más de mil doscientos kilómetros para llegar desde San Miguel de Tucumán nos contó lo que fue el viaje, toda una odisea, "me tomé un ómnibus de línea para venir, salí el domingo, pasado el mediodía y llegué justo al partido. Además no me querían dejar pasar pero por suerte ya estoy acá", poco le importaron las múltiples horas de viaje para ver a sus dos equipos y aún le faltaba el solitario regreso al norte de Argentina.

Su esposa, fallecida hace séis años, diseñó su camiseta en 2001 "a ella se le ocurrió cortar dos remeras y unirlas, es una de las cosas más lindas que me dejó. Sé que es difícil de entender pero yo no tengo preferencia por ninguno de los dos clubes, en este caso quiero que empaten", expresó.

Culminando la charla en lo que fue el entretiempo del partido confesó "siempre sigo a Chicago por televisión o internet. Es más, no me fui de vacaciones para poder venir. Cuando queda cerca de mi provincia trato de ir porque es muy dífícil estar tan lejos de lo que uno ama..."
Éste es un claro ejemplo de que el amor y la pasión por el fútbol no entienden de distancias.


Nota: Andrea J. Lopez